
En las catedrales situadas en rutas de peregrinaje, como el Camino de Santiago, las tribunas solían tener la función de albergar a los peregrinos, además de proporcionar espacio para un mayor número de asistentes a las celebraciones religiosas.
La palabra triforium viene de transforatum, que significa abierto, calado.
Es un elemento propio de la catedral gótica.